CUENTOS EN VERSO PARA NIÑOS PERVERSOS. ROALD DAHL
Dahl, R. (2008). Cuentos
en verso para niños perversos. Alfaguara.
Roald Dahl, autor de origen británico, es el autor de Cuentos en verso para niños perversos. Este autor es conocido porque sus producciones estuvieron dirigidas especialmente a la literatura infantil y juvenil, aunque entre sus trabajos también pueden encontrarse producciones para adultos de gran calidad.
Originalmente, esta obra
(Cuentos en verso para niños perversos) fue escrita en 1982 cuyo título
era “Revolting Rhymes”. Más tarde, en 2008, Miguel Azaola fue quien lo
tradujo al castellano.
El género literario al
que pertenece esta obra es la lírica y, específicamente al subgénero de la
sátira. Por otra parte, el formato de la misma es un formato analógico, específicamente
un libro ilustrado, ya que lo que más predomina en ella es el texto, mientras
que las imágenes o ilustraciones no son necesarias para avanzar en la historia, sino que incluyen ciertos detalles que complementan la misma.
Es la primera vez que leo
este libro y además no había escuchado hablar de él anteriormente. El mismo incluye seis versiones de los cuentos
clásicos más conocidos, entre los que podemos encontrar: La Cenicienta, Juan
y la habichuela mágica, Blancanieves y los siete enanos, Rizos de
oro y los tres osos, Caperucita roja y el lobo y, por último, Los
tres cerditos.
Entre los diferentes
cuentos que incluye el libro, los cuales han sido mencionados en el párrafo
anterior, el que más me ha gustado ha sido el de Los tres cerditos. Aunque
al principio parece que todos los hechos que transcurren a lo largo de la
historia son muy similares a los de la versión original, en el final de la
historia se incluye un nuevo personaje. Se trata de un personaje ya conocido
como es Caperucita, quien pensábamos que ayudaría al último de los cerditos,
pero finalmente termina consiguiendo un nuevo complemento… Esto es lo que quizá
más me ha llamado más la atención en esta historia, el giro que se produce en
los acontecimientos de su final, que hacen pensar al lector que la historia
tendrá un final feliz o positivo para uno de los personajes principales mientras
que al final, termina siendo todo lo contrario.
“¡Ay, puerco ingenuo! Tu
pecado fue confiar en la muchacha del corsé. Porque Caperu luce últimamente no
sólo dos abrigos imponentes de Lobo, sino un maletín de mano hecho con la mejor…
¡PIEL DE MARRANO! (Dahl, 2008:40)
Por el contrario, el cuento
que menos me ha gustado ha sido Juan y la habichuela mágica. Quizás ha
sido porque, de entre todos los cuentos que incluye el libro y a pesar de
conocerlo y haberlo leído recuerdo detalles muy concretos de la versión
original que no se diferencian mucho de esta versión, no siendo que, en este
caso, el personaje que sale más mal parado es la madre, que acaba siendo devorada
por el gigante como se puede comprobar en las siguientes líneas:
“Mirando arriba estaba…hasta
que un ruido que no esperaba, más bien un chasquido terrible, y una voz desde la
altura, llegaron a su oído: “¡ESTABA DURA Y LE SOBRABAN HUESOS, PERO AL MENOS
LOS DOS MUSLOS ME HAN SABIDO BUENOS!”” (Dahl, 2008:14)
Por último, incluyo un
archivo en el que podréis escuchar una lectura dramatizada de Los tres cerditos.
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